En la sesión del primero de abril, la oposición pretendió debatir como asunto político la declaración emitida por el Partido Socialista relativa a la sentencia de la Corte sobre el IRPF. Transcribimos a continuación la intervención del diputado Cánepa.
Diego Cánepa .- “Señor Presidente: luego de que el señor Diputado Bernini respondiera en nombre de nuestra bancada a la solicitud, y tras haber escuchado los fundamentos del señor Diputado Javier García en nombre del Partido Nacional, bastaba para terminar el debate en el día de hoy.
Si esa hubiese sido la verdadera intención por la que se solicitó tratar este tema en Sala en el día de hoy, todavía; pero en realidad aquí todos tenían otro tipo de intenciones políticas.
Cuando digo esto, que no se valore negativamente. Es increíble que en la Cámara de Diputados cada vez que se dice que hay intencionalidades políticas se interprete como algo negativo. Yo defiendo la política y defiendo que cada uno de los que estamos aquí sentados tengamos la capacidad de tener intenciones políticas en nuestras acciones y vocaciones, porque no hago una valoración negativa en sí misma.
El señor Diputado Orrico ya lo aclaró, pero quiero repetirlo porque se nombró específicamente al Partido Socialista, aunque no sea necesario porque cuando se ataca a cualquiera de los miembros del Frente Amplio se ataca a todos por igual. Por eso rechazamos los agravios al Partido Socialista, porque lo sentimos como propios. Eso que quede claro para el Partido Nacional y para el resto de los partidos. No se debe atacar para buscar dividirnos. Hablar de cualquiera de nosotros es hablar de todos.
Vayamos al tema de fondo. De ninguna manera se pueden extraer las conclusiones que se expresaron de ese comunicado del Partido Socialista, pero dejémoslo ahí porque es una anécdota y no lo que se quiso discutir hoy.
Hoy aquí hubo intento de debatir algo sobre lo que también tenemos diferencias, pero por hablar y decir más veces las mismas palabras no significa que uno se haga dueño de los conceptos.
Aquí hay algunos que quieren presentarse permanentemente como los únicos defensores de la Constitución y a los demás como los violadores sempiternos de la Constitución; aquellos que son los defensores del Estado de derecho creen que pueden hablar en contra de Jueces y Fiscales porque los habilita la Constitución pero cuando otros opinan sobre sentencias, y no sobre la figura de un Juez o de la persona -como bien lo sostuvo el señor Diputado Bernini-, creen que no pueden.
Que quede meridianamente claro, lo dijo Bernini y lo repetimos. Nosotros no nos hacemos gárgaras diciendo que vamos a acatar una decisión de la Suprema Corte de Justicia, porque es algo obvio, natural e inherente al Estado de derecho y al sistema democrático republicano.
Discrepamos con los fundamentos que hoy la mayoría tiene circunstancialmente. Discrepamos con cualquier sentencia de cualquier Juez de cualquier escalafón, y no solo este legislador sino cualquier ciudadano, y eso no implica ningún tipo de presión.
Si yo fuese malpensado -que no lo soy- preguntaría por qué en el día de hoy, cuando todavía no terminó la secuencia de sentencias, se quiere hacer un hecho público y político en esta Cámara de Diputados para que mañana todos los Ministros de la Suprema Corte de Justicia sepan qué opina cada uno de nosotros, como si eso fuesen presiones per se a partir de nuestras propias opiniones.
Aquí hay un ditirambo dialéctico permanente, al rasgarse las vestiduras, al gritar que están siendo avasallados debido a que ahora el poder lo tenemos nosotros. La búsqueda del circo permanente no va cejar nuestra voluntad; no tenemos la soberbia de creer que somos los únicos que defendemos las instituciones, pero nadie más que este Frente Amplio ha dejado lo que ha dejado en su historia, en sus muertos, en sus compañeras y compañeros, para defender la democracia y las instituciones de este país. Así que ese tema no se cite más en Sala.
Vamos a discutir sobre el alcance de algunos temas que se están tratando.
¿Fuimos nosotros los que hablamos de filtraciones y de acusaciones en cuanto a que esto se enlenteció por algunos Ministros y no otros?
¿Fueron los miembros del Gobierno o los Ministros de la Corte?
¿Por qué lo estamos diciendo ahora cuando nos llamamos a silencio durante todo este tiempo?
El Presidente de la Suprema Corte de Justicia dijo en un diario que como el Parlamento los apresuró -lo digo textual- “ahora pide que el Parlamento se apresure a nombrar la vacante que va a quedar el 7 de abril de la doctora Sara Bossio”.
Habrá que avisarle que el Parlamento nunca se expidió.
Si se lee bien, la mayoría de nosotros nos llamamos a silencio cuando el perito nos preguntaba qué reacción teníamos, porque no queríamos interferir ante lo que considerábamos como declaraciones infelices.
Comprendemos que hay que preservar al Poder Judicial y en particular a la Suprema Corte de Justicia, a pesar de lo que dijo el doctor Rodríguez Caorsi:
"[...]...es más grave que la filtración. Por razones obvias: el 7 de abril cesa la doctora Bossio y pueden cambiar las mayorías".
Entonces, declaró que los colegas que sostenían la tesis contraria a la inconstitucionalidad demoraron los expedientes.
¡Vaya gravedad en cualquier país en serio!
¿De qué país bananero me quieren hablar, si en cualquier país en serio acusaciones entre Ministros de la Suprema Corte de Justicia de tal tenor implican graves crisis institucionales?
Todos sabemos que lo principal es no hacer aspavientos. Pero no es lo que se buscó hoy acá.
Se nos acusa de hacer conspiraciones.
Voy a decir una cosa que me preocupa enormemente y quiero adelantarla hoy.
Primero se nos dice que respetemos la Constitución pero después se nos dice graciosa y fácilmente que violemos su ar-tículo 259, que les recuerdo que establece que el fallo de la Suprema Corte de Justicia se aplica para el solo caso.
Nos dicen: "Generalicen inmediatamente porque esa es la tradición".
Que me lo digan para un caso con unanimidad.
¿Saben cuántas veces van ciudadanos a la Suprema Corte de Justicia y no se les aplica una ley y al resto sí?
Eso sucede en temas tributarios y en otros.
¿Saben cuántas veces sucede eso?
¿Saben cuántas veces va un ciudadano ante un Juez y este falla de una manera y otro de otra, porque cada uno tiene independencia para fallar?
Eso es así en nuestro sistema. Hay algunos que quieren transformar un tribunal constitucional en lo que no es, porque la Suprema Corte de Justicia no tiene potestad de abrogación, no está por encima del Parlamento.
Que quede claro, porque voy a defender a muerte la legitimidad originaria de este Parlamento, que es votado por el pueblo, para sostener lo que tiene que sostener. Acatar un fallo significa simplemente que el Gobierno le va a devolver el dinero a aquellos ciudadanos que corresponda, como debe ser.
Modificar una ley o no es una decisión de este órgano soberano y no de una Suprema Corte de Justicia, bajo este sistema constitucional y bajo el sistema constitucional que queremos para el futuro.
Me pareció muy inteligente -siempre es inteligente y por eso me preocupa- la tesis de la legitimación, pero que no se quiera empezar a ilegitimar a la próxima composición de la Suprema Corte de Justicia desde hoy.Sabemos que no hay secuencias de fallos todavía, porque va a haber muy pocos fallos antes del 7 de abril.
Lo que importa, lo que este Gobierno tiene que tomar en cuenta, es la secuencia que va a dar la composición de la próxima Suprema Corte de Justicia que va a durar dos años por lo menos.
Que no se la quiera empezar a ilegitimar hoy diciendo que se ataca a Sara Bossio y por eso se está tratando de hacer algo para adelante.
Esa es la verdadera intención aquí.
Alertemos a todos de eso hoy, a pesar de que queda muy poca prensa aquí. Alertemos a todos de que no se esté buscando eso y no estamos adjudicando intenciones a otros.
No creemos que esto esté pasando, lo decimos por las dudas, porque hemos aprendido a ser un poquito desconfiados. Como nos dan clases permanentemente de Gobierno, nos dan clases de cómo hay que hacer las cosas, nos dan clases de cómo tenemos que legislar, nos dan clases de cómo tenemos que actuar, nos dan clases acerca de cómo vamos a ganar o a perder las elecciones, y como hemos aprendido mucho de ustedes, vamos a aprender a desconfiar un poquitito.
Ojalá esto no pase y, si no se da, habrá sido una desconfianza sin fundamento. Ojalá tenga razón.
Para terminar -porque el señor Diputado Blasina me está pidiendo una interrupción-, quiero decir que cuando se quiera debatir sobre dolores de encuesta, no tengo ningún problema, pero que quede claro hoy y en lo que nos queda del trayecto de este Gobierno hasta la próxima elección, que si hubo alguna encuesta que dolió fue la del 31 de octubre de 2004 y la del 8 de mayo de 2005.
Vamos a esperar para ver a quién le duele la encuesta de 2009. Esperemos todos y trabajemos, que es lo que tenemos que hacer por el bien de todos.”