El pasado martes 16 de setiembre comenzó el 63º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. La Asamblea, presidida por el ex canciller de Nicaragua, Miguel D’Escoto, tratara una extensa agenda que comprende los principales desafíos de nuestros tiempos. El cambio climático, la financiación para el desarrollo, especialmente en el continente africano, la seguridad alimenticia, el combate al terrorismo y la actual crisis financiera. Otro tema importante tiene que ver con la discusión sobre la reforma de la organización, tendientes a una mayor democratización del sistema, sobre todo mediante la ampliación de miembros permanentes en el Consejo de Seguridad.
El debate general a partir del día 23, será inaugurado por el Secretario General, Ban Ki-moon, seguido por el presidente de la Asamblea. Posteriormente, y como es tradicional, intervendrá el representante de Brasil, en este caso el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, seguido por el presidente George W. Bush de Estados Unidos, en su calidad de país anfitrión.
El presidente Lula, al referirse a la crisis financiera destacó que es “indispensable la intervención del Estado”, y que “solamente la acción determinada de los gobernantes será capas de revertir el desorden que se instaló en las finanzas internacionales, perjudicando la vida cotidiana de millones de personas”. Posteriormente hizo mención a las políticas migratorias y a las negociaciones en la Organización Mundial de Comercio, destacando que el “culminar con éxito la Ronda de Doha tendrá un impacto muy positivo en la producción de alimentos, sobre todo en los países pobres y en desarrollo”.
Al finalizar su intervención el presidente se refirió a la reforma del Consejo de Seguridad, afirmando que “la estructura vigente, congelada hace seis décadas, responde cada vez menos a los desafíos del mundo contemporáneas” y consideró muy auspiciosa la decisión de la Asamblea General de iniciar las negociaciones relativas a su reforma. En el mismo sentido se expresaron en sus intervenciones los presidentes de Francia, Nicolas Sarkozy y de Portugal, Aníbal Cavaco Silva.
Durante este período de sesiones se destaca como un punto importante la celebración del 60 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el próximo 10 de diciembre, donde la Asamblea celebrará una sesión plenaria especial.
De la región también estuvieron presentes las presidentas de Argentina, Cristina Fernández, y de Chile, Michel Bachelet y el mandatario boliviano, Evo Morales. El Uruguay está representado por el canciller Gonzalo Fernández.