Según lo define la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMCC), adoptada en Nueva York el 9 de mayo de 1992, el cambio climático es “... un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables”.
Esta definición limita su ámbito solo a la acción humana. Esto es cuestionado desde algunas corrientes del pensamiento científico que sostienen una visión más amplia, donde el cambio climático es un fenómeno general de transformación del clima por causas naturales, que en los últimos tiempos ha tomado características particulares debido a la acción humana.
Tal concepción, y por lo tanto complementaria de la anterior, es la adoptada por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). En el anexo B del Tercer Informe de Evaluación publicado en el año 2001, definen al cambio climático cono una “importante variación estadística en el estado medio del clima o en su variabilidad, que persiste durante un período prolongado (normalmente decenios o más). El cambio climático se puede deber a procesos naturales internos o a cambios del forzamiento externo, o bien a cambios persistentes antropogénicos en la composición de la atmósfera o en el uso de las tierras” Posteriormente la definición aclara las diferencias con lo establecido en la CMCC, sosteniendo que en el documento de las Naciones Unidas se diferencia el Cambio climático de la Variabilidad climática, entendiendo el IPCC a esta ultima como “la variación en el estado medio y otros datos estadísticos (como las desviaciones típicas, la ocurrencia de fenómenos externos, etc.) del clima en todas las escalas temporales y espaciales, más allá de fenómenos meteorológicos determinados. La variabilidad se puede deber a procesos internos naturales dentro del sistema climático (variabilidad interna), o a variaciones en los forzamientos externos antropogénicos (variabilidad externa).”
Por ultimo, en el Informe sobre Desarrollo Humano 2007 – 2008 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), desde una visión mas especifica sobre los efectos del cambio climático sobre el desarrollo humano, se señala que “hay que evitar divisiones demasiado absolutas entre un cambio climático “seguro” y uno “peligroso”. El cambio climático peligroso no se puede inferir únicamente de una serie de observaciones científicas. El umbral de lo que es peligroso depende de los juicios de valor respecto de lo que consideremos un costo inaceptable en términos sociales, económicos y ecológicos en cualquier nivel de calentamiento. Para millones de personas y para muchos ecosistemas del mundo, el planeta ya cruzó el umbral del peligro. Determinar cuál es el objetivo límite máximo aceptable para futuros aumentos de la temperatura mundial suscita preguntas fundamentales relativas al poder y la responsabilidad. La capacidad que tengan de expresar su preocupación quienes enfrentan los mayores riesgos, así como el peso y la fuerza de su opinión, son factores gravitantes.”